martes, 19 de mayo de 2015

Un gran candidato



Es echado para adelante, valiente, animoso, esforzado, trae su discurso muy bien preparado y mejor estudiado, quiere acabar con las ratas y la corrupción, toma riesgos y enfrenta la vida como venga. Dice que él es cuaderno de raya y que todos los demás son hojitas sueltas. No estudió en Harvard, pero cuenta con el coraje para hablarles a la cara a los demás candidatos. Se enoja, grita, patalea, señala, cuestiona, revira y ya hasta ganó un debate.

Está cerca de la gente, la escucha, la apapacha, repite su speech (de veras, se lo sabe de arriba abajo y de regreso y al revés). Habla de un nuevo despertar, de una nueva primavera, de trabajar para todos desde su trinchera. Dice que va a despachar en la planta baja, que su oficina no tendrá puerta, da su teléfono al aire (eso sí, no tiene whatsapp) y le contesta a todo mundo. Si gana no va a gobernar, va a servir.

Según él va en primer lugar en las encuestas, pero no está luchando para conseguir votos, está luchando para conseguir que la gente despierte, que la gente reaccione, que la gente entienda lo que dice Albert Einstein: “es de locos pensar que haciendo las mismas cosas puedan suceder cosas distintas”

Resultó un gran candidato, hasta resucita gente a cinturonazos, bueno, con la hebilla. Pero es un tipo simpático, cordial, animoso, se brinca los patrones establecidos, quiere cambiar las cosas, es voluntarioso, abierto, en fin. Monterrey podría tener un excelente alcalde, si no fuera porque es el “Pato” Zambrano. Lástima, el chiste se cuenta solo.

Obituario: Que van a liquidar las barras bravas en el fútbol mexicano. Ajá, y yo me chupo el dedo por cochino, no por… idiota.


jueves, 14 de mayo de 2015

El metro, ¡tan lindo!



Para la clase política es muy fácil prometer. Prometen y prometen, y luego nos prometen ¡y nada! Ellos lo que quieren es brincar al siguiente eslabón. Si acaso llegan a realizar alguna obra, ésta debe ser visible, nada de drenajes profundos o tuberías escondidas. Tampoco túneles ocultos en el inframundo. No. Hay qué hacer cosas que estén expuestas, no importa que estén mal hechas, la cosa es que se vean, para cacarearlas.

Es el caso de Marcelo Ebrard, a quien le urgía, antes de abandonar su puesto, concluir las dos obras cumbres de su sexenio como jefe de Gobierno del Distrito Federal. Una era el segundo piso en periférico a la altura de la fuente de petróleos. La otra era la preciosa, hermosísima, admirable, maravillosa y funcional línea 12 del metro. La “línea dorada”. Ésa sería una línea del metro, las demás eran estupideces.

Pero diciembre del 2012 se acercaba y los trabajos nada más no terminaban. Le dieron “velocidad” y finalmente la línea que todos estábamos esperando –y que por cierto tardó casi 5 años en construcción− se inauguró con bombo, platillo, Marcelo, Slim, Calderón, Hollywood, la Raza y varios más, el 30 de octubre del mismo 2012. Ebrard respiró, ¡le cumplió a la ciudadanía! Ahí tienen su transporte, bola de… usuarios. Yo −seguro dijo−, yo ya ni a la presidencia aspiro, pero ustedes se quedan con su metro bien grandote, bien rapidote y bien limpiote…

Casi de inmediato comenzaron los problemas. Era muy importante revisar el funcionamiento del tramo elevado, así que, con su permiso, las autoridades correspondientes procedieron a trabajar por las noches. ¡Pero si es nuevo! “Sí, pero es por su seguridad y por su comodidad. Entienda, estamos trabajando para usted”.

Y luego resultó que de plano la línea no sirvió y todos se siguen echando la bolita. De golpe y porrazo cerraron 11 estaciones “hasta nuevo aviso”. ¿La causa? “Una serie de deficiencias”. Piezas dañadas, durmientes fracturados, desgaste y ondulaciones en los rieles, vibraciones en los trenes, tornillos rotos, ruedas dañadas y desgastadas, piezas sueltas sobre los rieles. En fin, la línea es un desastre. 450 mil personas nos vimos afectadas. Más los que circulan por avenida Tláhuac, que también quedó  reducida y, en condiciones normales, resulta sumamente problemática. Imagínese usted ahora.

Pero pidieron disculpas. Joel Ortega sigue sumamente apenado. El cierre era necesario. “En cuanto a seguridad no se titubea”, dijo. ¡Eso! Mejor así que una tragedia de las dimensiones del News Divine. Y de eso, el ingeniero sabe. Y sabe mucho.

Pero eso sí, subieron el costo del boleto para mejorar. Y sí, mejoró muchísimo. Desde entonces ha habido choques, fallas mecánicas, desalojos, explosiones, conductores borrachos, fugas, avances lentos, avances con las puertas abiertas, sobrecupo y cualquier cosa que a usted se le ocurra. ¡El metro de la Ciudad de México es una verdadera maravilla!

Obituario: Un saludo enorme a todos los plomeros que están involucrados en la planeación, realización, construcción, manejo y mantenimiento de todas y cada una de las líneas del metro. ¡Gracias por ser como son! 

martes, 12 de mayo de 2015

¡Ay Cruz Azul!



Irle a Cruz azul es estar un poco zafado, Cruz Azul, desde hace por lo menos 35 años, es el "ya merito", siempre está presente, es protagonista del torneo, se arma con jugadores caros, desembolsan grandes cantidades, traen directores técnicos que han triunfado en otro lado, levantan ilusiones, forjan esperanzas, crean sueños, pero al final, siempre es lo mismo.

Soy seguidor de Cruz Azul porque cuando era niño era el club que ganaba siempre y esa es razón suficiente para que un niño se enamore de un equipo. Eso me pasó con Cruz Azul. Pero conforme fue pasando el tiempo, la “máquina celeste” se convirtió en una máquina de la fatalidad. Un buen día Miguel Marín se retiró y se llevó con él la grandeza de este club. Cuando, a principios de 1980, se fue, se llevó con él los triunfos y todas las alegrías. O tal vez en los 70's ganaron tanto que se gastaron las victorias.

Guardaron una para el invierno del '97, pero fue nada más como para poder respirar...

Por la banca de Cruz Azul han pasado técnicos muy calificados, históricos en nuestro fútbol. ¿Le suenan los nombres de Manuel Lapuente, Mario Velarde, Nacho Prieto, Sergio Markarian, Nelson Acosta, Víctor M. Vucetich, Mario Carrillo, Rubén O. Romano, José Luis Trejo, Memo Vázquez y un largo etcétera? Eso, sin contar a Don Enrique Meza y Luis Fernando Tena que han dirigido al equipo hasta en tres ocasiones cada uno. ¡Tres veces! Eso es terquedad, no sé de qué parte, pero es terquedad.

Y el aficionado sufre, me consta, mucha gente me ha visto llorar por las derrotas azules, es un llanto amargo, de impotencia, un llanto que duele, que cala, es un llanto que no se puede explicar. Las derrotas duelen, pero habemos gente que queremos demasiado al equipo, habemos gente a la que el grito de ¡azul, azul, azul! nos pone la carne chinita, queremos triunfos, queremos un equipo ganador y por eso le perdonamos todo.

No me voy a poner aquí a culpar a nadie, ni a repartir responsabilidades, ni voy a decir que la institución es ejemplar, que les pagan a tiempo a sus jugadores, que la cooperativa es una empresa impecable, que el equipo goza de un ambiente e instalaciones inmejorables, que la "grandeza del club obliga", que desde que murió don Guillermo las cosas no salen, que "fuera Billy", que es un equipo sin alma, que no luchan, que no se entregan, que no corren, que contratan vedettes que nomás caminan en la cancha. No, nada de eso voy a decir.

Pero sí voy a decir que ya es demasiado tiempo de la mano de la fatalidad, Cruz Azul se pone cerca, mira a la fortuna a la cara, la mira fijo, le coquetea y luego se voltea para otro lado porque le gusta más el infortunio. En el '81 le ganaron 1-0 a los Pumas el partido de ida, después cayeron 4-1 en C.U. En el '87 las Chivas le pasaron por encima, en el '89 contra el América fue la final más sufrida (hasta ese momento). En el '95 el Necaxa llegó en calidad de víctima. No se olvida el gol de Glaria con los güevos en el '99. En el 2008 Santos se llevó la ida y con eso tuvo. En el mismo año con Toluca y los penales casi nos da un infarto. En el 2009 el primer tiempo en el Tec de Monterrey era sumamente prometedor... Y del 26 de mayo del 2013 mejor ni hablamos. Eso sí que fue una pesadilla cuyo efecto no se va a diluir jamás…

Así vive Cruz Azul, sin mencionar que en el 2001 viajó a Buenos Aires y le ganó a Boca en su casa, claro, luego vinieron los penales y se acabó la historia (pero el público argentino les aplaudió de pie, como si eso fuera consuelo).

Cruz Azul es grande, pero se está gastando su grandeza. No sé si dentro de cuarenta años sea como el Atlante y el Necaxa, que "fueron", que llenaban estadios, que levantaba pasiones, pero que algo le pasó y tuvieron que cambiar de sede, que dejaron botados a los seguidores fieles que aún les quedaban.

Espero que no llegue el día en que mi hija me diga: papá ¿de veras había gente que le iba a Cruz Azul?

Sé que muchos seguidores se han ido, que hay gente que ya se cansó, se hartó, no pudo más. Yo no, yo soy terco, soy necio, soy aferrado y, como dijo Bronco "tengo tantas cicatrices en el alma, que aunque quieras lastimarme no podrás, tengo tantas cicatrices en el alma, que no queda donde dar un golpe más..." Yo, como dijo Sergio Andrade, sé que "siempre vendrán tiempos mejores..."

Firmemente espero que no tarde el día en que a Cruz Azul comiencen a llegarle los triunfos, que la grandeza florezca y las victorias se repitan, lo espero de veras, ojalá suceda pronto y este club tan querido deje de caminar de la mano de la fatalidad.


Los que perdemos, como siempre, somos nosotros, los que aguantamos la burla, los que seguimos apoyando, los que compramos un boleto y nos ponemos una camiseta. A todos nosotros -que somos millones- nos llevan entre las patas con sus estupideces.

Los aficionados deberíamos hacer algo, no tengo idea qué, pero algo. No puede ser. Ya no.

Yo sigo siendo azul y estoy como doña Ofelia Guilmain, "muerto por dentro, pero de pie, como un árbol".

Obituario: Ana Guevara pidiendo el voto para el PRI en Sonora. Lo dicho, nos están llevando al despeñadero…

jueves, 7 de mayo de 2015

Friend zone

Y entonces le bajas la luna, las estrellas, el cielo entero, le das el alma y el corazón.  Le ofreces cada día y cada noche… Y ella, simplemente, te mata la sonrisa y las ilusiones, sencillamente te dice que no, que te quiere como amigo, que así es mejor para los dos. ¡Batazo seco y de vuelta entera directamente hasta la llamada “friend zone”!

Es la historia de Marcelo, un tipo bien plantado, de ojos profundamente azules que se esconden detrás de unas elegantes gafas. Cuando habla parece que fuera un bubble head, pero lo hace con una elocuencia digna de cualquier mandatario de primer mundo (no por nada, en el 2010, fue distinguido como el “mejor alcalde del mundo”).

A Marcelo siempre lo dejan de lado, no lo quieren en los primeros planos. En el 2012 tuvo que pagarle un favor a un viejo amigo (más viejo que amigo) que quería ser candidato, otra vez. Él, como buen tipo, agradecido, que es, dio un paso al costado y apoyó desde su trinchera. El amigo perdió la carrera presidencial y dejó de ser su amigo. Ya saben, si no estamos con él somos sus enemigos. Cuento de nunca acabar.

A principios de año Marcelito quería ser diputado, deshojaba la margarita, tenía opciones, quizá su ex amigo o su PRD le darían esa oportunidad. No se la dieron, agarró sus canicas, les gritoneó su odio y se fue a coquetear con el movimiento ciudadano. Ellos sí que cumplen sus promesas. Ahí lo apapacharon, lo mimaron y juntos sonrieron en montones de spots divinos. Ahora sería feliz. “Tal vez tú hubieras votado por mí para presidente. Vota ahora por el águila naranja de Movimiento Ciudadano. Tú nos pones y tú nos quitas”, decía muy contento en un spot. Pero la mafia del poder se cansó de Andrés y apuntó sus baterías hacia mi Chelo. Le revocaron su candidatura alegando que participó en dos procesos internos, PRD y MC. No le quedó otra más que decir lo que todos dicen en esas circunstancias, algo más o menos como que eso no se quedará así, o que van a ver con su mamá…

Ahora Marcelo, con sus sueños fallidos bajo el brazo, su deseo de venganza y su moral deshecha, agarró un avión y se fue a París. Total, las penas en francés son menos… Supongo que fue a agarrar valor, porque ya no tendrá fuero para enfrentar un proceso por presunto desfalco de 45 mil millones de pesos en la flameante y funcional línea 12 del Metro cuando era Jefe de gobierno en el ya casi extinto Distrito Federal…

Obituario: Carlitos y Emilito ya son amigos otra vez, ¡y todos nos regocijamos!


martes, 5 de mayo de 2015

Ni idea



Les cuento mi muy particular caso (claro, si es mío, es muy particular): Desde donde escribo esto, el distrito electoral número 24… Valentín, del PRD, era diputado, pero como es chapulín y además es el delfín de mi Mauricio Toledo, ahora quiere ser delegado en Coyoacán. También está Hanna, que va por el PRI y también quiere dicha delegación. No, no me pregunten cómo se apellida Hanna, los carteles no traen apellido, ha de ser como José Alfredo, a quien todos conocen así, sin apellido.

¡Ah! También está Miriam Saldaña, muy guapa y distinguida, grandota, echada para adelante, ella va para diputada por el sol azteca. El domingo pasado andaba en el tianguis repartiendo volantitos, de esos que nadie lee y que terminan tapizando el pavimento de una forma preciosa. Ahí mismo, en el tianguis dominical, estaba el contrincante panista de Miriam, no supe su nombre, un peloncito muy saludador y dicharachero. El tipo no tenía idea de nuestro problema del agua (un güey abre y cierra la llave de la bomba a su antojo), pero prometió solucionarlo. ¡Ay ajá! Su amplia sonrisa en un fondo azul se veía bien bonita en el suelo ya revestido de amarillo. “Ojalá me apoye con su voto”, le suplican a las señoras con delantal y bolsa de mandado que están más preocupadas por el precio del tomate que por agarrar el papelito que no les sirve ni para sonarse la nariz.

Es lo que hay, lo que he visto. De los demás partidos no sé ni la “O” por lo redondo. Supongo que van a participar, aunque no se ve cómo. Toda la basura que hay colgada en los pendones es perredista. Los pocos anuncios del PRI presentan a Hanna (así sin apellido) con letras moradas, y más bien podría parecer de los turquesa, ¡a huevo! Se sabe que es priísta por un logo chiquitito que se asoma por ahí.

¿Y de mera casualidad sabemos qué rayos ofrecen los amables candidatos antyes mencionados? ¿Cuál es su plataforma? ¿Para qué? No, ni ellos mismos lo deben saber, total, son tres años, bueno, dos y medio y a brincar del sartén porque se calienta. 

¿Cuántos partidos me falta mencionar? ¿Usted sabe? Yo tampoco ¡qué flojera! Esa NO es la actitud, por lo menos, como ciudadanos, tenemos la obligación de enterarnos para llegar a la urna con un mínimo de información que nos ayude a tachar, o no, a tal o cual candidato.
Si estos señores no hacen su trabajo, hagámoslo nosotros, no debemos dejar que se burlen de nosotros. Porque eso es lo que hacen, ahorita están muy apurados pidiendo y rogando el voto. Y, como decía mi abuelita “una vez metido, ¡tenga lo prometido!

Obituario: Después de ver todo lo que recientemente han vivido los tapatíos, yo quiero citar a Jorge Negrete para levantar la voz y gritar ¡Ay Jalisco, no te rajes!