jueves, 7 de agosto de 2014

El mismo discurso



Ya están al aire los spots del flamante nuevo partido político “Morena”, sí, presidido por Andrés Manuel López Obrador. Están bien bonitos, vemos a nuestro querido AMLO dándonos un mensaje de esperanza que no habíamos escuchado nunca: “Morena, el partido que México necesita, nuestro partido. Morena significa seguridad, empleo, justicia y bienestar para todos. La honradez es nuestra bandera. No permitiremos la  corrupción. ¡Vente con nosotros a Morena, Morena es la esperanza de México!”  Es la invitación que López Obrador hace a los ciudadanos para unirse a su novedoso proyecto.

¿No se cansará? Otra vez su discurso de siempre, de toda la vida. Ése que tanto hemos oído, que ya nos sabemos  y que parece disco rayado (sí, ya sé que esa expresión ya no se usa), debería grabar su alocución y ponerle “play” cada que haya un debate, una entrevista, un mitin o un comercial. Lleva años y felices días con el mismo rollo (claro, con excepción de un par de meses de tierno amor). 

Que si la mafia del poder, que si los traidores a la patria, que si los títeres del imperio, que si nos roban la soberanía, que solo él pueblo puede salvarse a sí mismo, que si la honestidad como lema, que la corrupción es un cáncer… ¡Las mismas frases desde el 2002!

“Renovarse o morir”, dice el refrán. Y a don Andrés eso nada más no se le da. Le urge un cambio, por lo menos de discurso. Ya tiene su partido, ya rompió con medio mundo, ya muchos no lo respetan como lo hacían antes. Ya no es un guía espiritual de nadie. Ya el efecto pasó, ya no quedan ni polvos de aquellos lodos. 

Ahora su intención (además de vivir del erario y nadar de muertito por el resto de sus días) será quitarle votos al PRD, porque yo no creo que llegue a ningún otro lado. Seguro será candidato presidencial en el 2018, pero dudo que le alcance para mucho. Hace poco, Jesús Ortega, lo calificó de tener “una visión fanática, intolerante, populista, demagógica, anacrónica, a veces de un nacionalismo pernicioso, anclada en el pasado, tratando de repetir la historia como farsa…” ¡Sopas! ¿Así o más suavecito don Chucho? Mejor descripción, imposible.

Obituario: Si el spot del partido humanista está “grabado con un celular”. ¡Pues entonces que se vea como si lo hubieran grabado con un celular! Quién sabe qué plomeros harán esas campañas.

martes, 5 de agosto de 2014

Hijo incómodo



Resulta que Rodrigo Vallejo era –o es− súper brother de “La Tuta”, el enemigo público número 1, el hombre más buscado en la administración de Peña Nieto. Don Fausto, ex gobernador de Michoacán, nunca supo nada, no metió las manos al fuego por su muchacho. Dijo que si se comprueba que su hijo asistió por voluntad propia a la reunión con Servando Gómez, sea castigado conforme a la ley. 

¡Concedido, señor Vallejo! Rodrigo ya duerme en el penal de Santiaguito, en el Estado de México, lo consignaron por el delito de encubrimiento.

¿Encubrimiento? ¡Pero si nada más se estaba tomando una cerveza con sus cuates! Lo que es muy raro, porque el “Gerber” está acostumbrado a tomar whisky o champagne. Está acostumbrado a fiestas majestuosas, casas y coches de lujo. No puede mezclarse con la naquiza a tomarse una chela en una tienda, en plena carretera, frente de una escuela, sentado en una silla de plástico. 

¿Y Vallejo senior? Calladito se ve bien bonito. En medio de un silencio incómodo, como su retoño. Ya no tiene el poder que tenía cuando fue gobernador… Un momento, ¿tenía poder cuando fue gobernador? Está atado de manos, siempre lo estuvo. Desde la campaña vivía a las órdenes de alguien más. Ahora, peor que nunca, enfermo, débil y fuera de la jugada. Pobre Fausto. No quiere hablar, no puede hablar, no debe hablar. Seguro sabe algo que usted y yo no. 

Los Vallejo están a la baja. “El crimen no paga”, decían las películas de gangsters. Y Michoacán sigue gobernado por una runfla de maleantes que hacen y deshacen en todo el estado. Seguimos esperando que caiga la cabeza. Porque va a caer, ya lo verán.

Obituario: Palestina e Israel siguen matando niños. A esos asesinos el diablo les tiene reservado un precioso pedacito de infierno.

martes, 29 de julio de 2014

Volando bajo



En 1976, José López Portillo ganó la presidencia compitiendo contra nadie, pues no tuvo contendientes, claro, a excepción de Valentín Campa que participó sin registro electoral con el no reconocido Partido Comunista Mexicano. Pero eso y nada era lo mismo. Aquella campaña del llamado “perro” fue en vano, dinero tirado a la basura. De todos modos, pasara lo que pasara iba a resultar triunfador. Ya saben, estupideces históricas de nuestro singular país. 

Algo similar sucedió con Miguel Ángel Mancera, quien llegó a la jefatura de gobierno del distrito federal luego de ganar la elección con una ventaja de más de 40 puntos sobre su más cercano perseguidor, al obtener 63.5% de los votos, preferencia histórica en la capital del país. Ajá sí, casi compitió solo. Ni Betty Paredes, ni Isabel Miranda de Wallace hicieron mucho por hacerle sombra.

Así las cosas, los chilangos querían a Mancera. Marcelo Ebrard –el otrora “mejor alcalde del mundo”− le iba a quedar chiquito. 55 % de la población lo aprobaba y le daba una calificación de 7.5 y hasta 8. Pero, como diría Maná, este mundo ya giró. Y ahora al soltero más codiciado de la ciudad se le está viniendo la noche. Sus gobernados lo califican con un desagradable 5.6 (lo que mi papá me hubiera hecho si le llego con tal evaluación). Además, sólo 4 de cada 10 están conformes con su desempeño. Mal y de malas. Asimismo, tal caída no se vio tan pronto en las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard, quienes a estas alturas contaban con 62 y 50 por ciento de aprobación ciudadana, respectivamente. 

El apoyo popular a Miguel Ángel Mancera es similar al que tenía Cuauhtémoc Cárdenas en 1999. Eso sí, en ese año asesinaron a Paco Stanley y las televisoras se fueron al cuello del ingeniero con una campaña de desprestigio impresionante. 

Entre el aumento a la tarifa del metro, los anarquistas, los vagoneros, la línea dorada, el hoy no circula y otras linduras, el Clooney mexicano ya no sabe cómo sacar las papas del fuego.
Hasta los líderes de opinión le atizan en la mentada encuesta. Que le falta liderazgo, que no es proactivo, que no quiere, ni sabe, ni puede gobernar; que no hay coordinación en su gabinete, que titubea y muestra inseguridad y que lo único que le importa es cuidar su imagen, ¿será?

Por lo pronto le faltan cuatro años y medio para terminar su gestión. El golpe de timón tendrá que venir pronto si no quiere que esto empeore. Al tiempo.

Obituario: México le niega el asilo a los niños migrantes… ¿Y con qué cara queremos reclamar?

jueves, 24 de julio de 2014

Todo un circo

Cuando era niño –no hace mucho− nunca me gustó ir al circo. Me daba mucha pena ver el semblante alicaído y melancólico de todos los animales que vivían ahí. “Seguro que están tristes porque no los sacan”, pensaba. Los elefantes mugrosos, los tigres flacos, los caballos sin herraduras, los leones descuidados, en fin. Hasta los changuitos, que tienen un corazón alegre, siempre se mostraban afligidos. “El circo es una cosa lamentable”, volvía a reflexionar.

Ah, pero en este mundo hay justicia, y justicieros. En la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, nuestros diputados aprobaron una reforma legal que prohíbe en esta capital los circos con animales. ¡Eso! ¡Ya no más injusticias y malos tratos contra estos seres vivos que tienen todo el derecho de ser manejados con amor, respeto y muchísimo cariño! ¡Bravo por esos héroes con corbata que legislan en favor del bienestar de toda nuestra comunidad! Son héroes que libran batallas contra los abusos que se cometen todos los días. Ellos no están dispuestos a permitir atropellos. Los prevén, los detienen y los deshechan… ¡Millones de gracias!

Ajá, sí, muy bonito. Fuera los animales del circo. Los cirqueros están que echan chispas. Para decirlo muy fácil, les partieron la madre.

Sin embargo, a nuestros titanes legislativos han pasado por alto otros temas igual, o más escabrosos que un camello encadenado de los tobillos. Vayamos por partes:

Las corridas de toros. ¡Son bellísimas! El arte en su máximo esplendor. Una reunión de 45 mil personas para ver cómo un tipo mata a un toro después de marearlo, torturarlo y martirizarlo durante aproximadamente 20 minutos… Claro, multiplicado por seis. Una pelea bastante dispareja en la que el animal lleva todas las de perder.

Los zoológicos: Si el elefante de mi infancia andaba mugroso, cualquier animal en cualquier zoológico vende piñas. Son retratos vivientes llenos de inmundicia, infecciones y plagas. Claro, para el total deleite del visitante.

Los acuarios: ¿Podría usted vivir en un ambiente que no es el suyo, adaptado para que medio se le parezca? Por muchos foquitos y muchas burbujas que tenga ¡no es su casa!

El uso de bestias de tiro en carretas turísticas: Los burros y los caballos viejos son para cargar ¿no? ¿O sirven para algo más?

Para finalizar tenemos el comercio de mascotas: Las tiendas en las grandes plazas carecen de toda higiene, huelen muy mal, los animales viven en condiciones deplorables. Si vienen de otro país, los transportan en jaulas muy pequeñas donde meten a todos los animales que se puedan. Y si vienen de otra tienda, peor. Total, son para venderse. Ah, eso sí, todas las mascotas traen un chip. No se le vaya a perder.

Nada de lo anterior fue considerado por nuestros superhéroes legislativos. Pero ya quedaron bien, seguro hasta ganaron unos cuantos electores, ganaron hasta popularidad. Son unos próceres eruditos, compasivos y misericordiosos. Muy bien, su circo les salió muy bien. Dios los bendiga y los cuide, de la misma forma que ellos cuidan a todos los animalitos de la ciudad.


Obituario: Mamá Rosa, con todo y su senilidad, se acordó de los nazis juzgados en Nurenberg… “¿De verdad hubo tantos horrores? No señor, yo no sabía nada.

martes, 22 de julio de 2014

Mamá Rosa ¿es inocente?



Toda esta historia de la “gran familia zamorana”, sin duda se ha convertido en un intrincado laberinto donde nadie sabe nada y donde la única certeza es el montón de dudas sobre el que está construido (Arjona y Sabina hubieran sido felices con esta última frase).
Por eso yo sólo tengo un par de preguntas:

¿Mamá Rosa es una blanca paloma o es un monstruo que construyó un imperio abusando del disfraz de la caridad?

¿Era necesario el ejército para detener a una viejita de 82 años y seis colaboradores más?

¿Los gobiernos anteriores al de Peña Nieto –además de los locales- nunca se enteraron de los supuestos horrores cometidos en este albergue? ¿No hubo denuncias antes de las más de 150 que están en curso ahora?

¿Por qué tanta gente defiende a Mamá Rosa?

¿Por qué tanta gente acusa a Mamá Rosa?

¿Se puede mantener un albergue para más de 600 personas con una sola colecta anual?

¿Pueden ocho personas –incluyendo a una dulce viejecita de 82 años- manipular a más de 600? ¿No pudieron haberse amotinado? ¿Por qué nadie se quejó nunca? Y si se quejaron, ¿por qué no les hicieron caso?

¿Realmente hubo maltrato físico y psicológico e incluso abuso sexual de algunos empleados del albergue hacia los niños que ahí vivían?

¿De veras Mamá Rosa sufre demencia senil? ¿O es una asesina?

¿Todo es culpa de las seis personas que ya enfrentan cargos por abuso y privación de la libertad y Rosa Verduzco nunca supo nada?

¿La PGR sabe algo que nosotros no?

¿Fox va a reabrir el albergue?

¿Chinches, ratas, pulgas y piojos? 

¿Una casita del terror con más de 60 años operando y nunca nadie hizo nada?

¿Cuántos albergues como éste operarán en todo el país?

¿Mamá Rosa estuvo fabricada para desviar la atención del caso Mireles?

¿Y los ataúdes? ¿Aparecerán las supuestas fosas?

¿Intelectuales, artistas y líderes de opinión tienen razón o están equivocados? 

¿Humillación escandalosa y linchamiento mediático o simple aplicación de la justicia? 

Ups, creo que fueron más de dos preguntas, pero en fin, ya lo dijo Álvaro Carrillo: “sabrá Dios, uno no sabe nunca nada…” Lo único cierto es que aquí alguien miente. Sólo espero que pronto las autoridades competentes nos aclaren la horripilante historia de la dulce y tierna Mamá Rosa y su maravilloso albergue del terror.

Obituario: La “Ley bala” se regresa a la cartuchera. Claro, después del niño muerto van a tapar el pozo.