lunes, 18 de febrero de 2019

Oscar 2019


Porque me lo han pedido, porque me encanta y porque ya es una bonita tradición, aquí les presento mis predicciones para la nonagésima primera entrega de los premios de la Academia de ciencias y artes cinematográficas de Estados Unidos, mejor conocida como el “Oscar”. Sí, sí, ya las vi todas. ¿Van a hacer quiniela y quieren ganar? Sigan leyendo…

MEJOR PELÍCULA: “Roma” es una joya, una obra maestra. Está hecha para contemplarla, para disfrutarla, para deleitarse con cada detalle. Para verla y volverla a ver y encontrarle algo nuevo. Es una cinta entrañable, muy personal para el director, pero también para todos los que somos sus contemporáneos. No hay duda, este premio ya tiene dueño.

MEJOR DIRECTOR: Alfonso Cuarón, ¿debo decir más? ¡Ah, sí! Que ya arrasó con todos los premios habidos y por haber. Luego entonces, la cereza en este pastel se llama “Oscar”.

MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA: Otra vez, Cuarón y su –nuestra, porque todos nos subimos al barco- “Roma” van a romper records y se instalarán en la historia como la primera cinta que se lleva mejor película y mejor película extranjera. Nunca ha pasado. Será la primera vez.

MEJOR ACTOR: Este año la caballada viene bastante gorda. El premio debería ser para Christian Bale que está magistral como Dick Cheney. Sin embargo, ya se lo merece mi Bradley Cooper, aunque Viggo Mortensen está adorable, y Willem Dafoe, como Van Gogh, está genial. A pesar de todo lo anterior, se lo van a dar a Rami Malek por su interpretación en “Bohemian Rapsody”. Cabe decir que, para mi gusto, no es la mejor actuación, ni mucho menos, pero la academia quiere show y, para eso, mi Freddy Mercury se pintaba solo.

MEJOR ACTRIZ: Glenn Close en “The wife” da una cátedra de cómo actuar sin decir nada, las reacciones que maneja son exquisitas, maravillosas. Lástima por mi Yalitza quien, dicho sea de paso, tiene un par de reacciones similares en “Roma”. Ahí hay una actriz. Ahora, señores, piensen en cualquier capítulo de “La rosa de Guadalupe” y/o de “Como dice el dicho”.

MEJOR ACTOR DE REPARTO: Aquí la cosa está entre Alan Driver, quien, como policía encubierto, demuestra que no piensa encasillarse con “Kylo Ren”, y Mahershala Alí, que ya ganó un Oscar por “Moonlight”, por cierto, con un papel totalmente diferente al que interpreta en “Green Book”. ¡Esos son actores, caray!

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: Rachel Weisz le va a ganar la carrera a Emma Stone, su compañera de reparto en “La favorita” y, por supuesto a Marina De Tavira. 

MEJOR CANCIÓN: “Shallow” es profunda, introspectiva, poderosa. Conecta con cualquiera. Y aunque no va ganar como mejor actriz, la academia tiene el deber de reconocer a Lady Gaga como la artista que es, completa, integral, orgánica. No como otras, que viven de este lado y que se creen mucho y que no tienen ni la quinta parte del talento que se necesita para... Ya, dejémoslo así.

MEJOR PELÍCULA ANIMADA: Por primera vez una cinta de Pixar se quedará en el camino. “Spider-Man: Un nuevo universo” es una joya digna de este y mil premios más. Lástima, míster Increíble.

Y como plus, creo que el diseño de producción será para “La favorita”, aunque mi favorita sea “Roma”.

Obituario: Visto en un meme: “¿Quién chingados es Sergio Goyri?”

lunes, 22 de octubre de 2018

Arjona tiene razón


Insultos, amenazas, mentadas de madre y todo tipo de ofensas. Dardos que van directamente a aquellos que padecen hambre y violencia. A esos niños que no tienen que comer, a esas mujeres desesperadas y esos hombres frustrados, desilusionados, cansados. A esos que no migran por gusto, sino por necesidad. La violencia y la pobreza de su país los ha expulsado; no les queda otra, es migrar o morir. No son delincuentes, ni violadores, son familias, mujeres, hombres y niños, gente como nosotros, que busca el futuro, así nada más, buscan el futuro.

Miles de mexicanos se expresan en redes sociales en contra de la caravana migrante que cruzó de Guatemala a México. Los mensajes son preciosos, llenos de odio y de rencor, repitiendo los mismos discursos que les lanzan a los mexicanos allá, en Estados Unidos. Con todo tipo de adjetivos, que no pienso repetir, no tiene caso. Usted ya los ha escuchado. 

Es verdad que México no está en condiciones de dar cabida a migrantes de otros países, mientras el nuestro se desangra como se desangra, pero sí podemos hacer un esfuerzo y, mínimo, darles un trato humanitario. Es lo menos que se merecen.

Ya se nos olvidaron los niños encerrados en jaulas durante meses. Ya se nos olvidó que en los sismos de septiembre hubo una comunidad de migrantes centroamericanos en Jojutla, ayudando a los damnificados. Ya se nos olvidó que somos un país de origen, tránsito, destino y retorno. Ya se nos olvidó Trump y su absurdo discurso.

Ahora, las víctimas se convierten en victimarios de los inmigrantes ilegales que tratan de atravesar el último tramo hasta EE.UU. Nos sentimos con el paradójico derecho de decirles lo que se nos antoje a aquellos que lo han perdido todo.

Pobre México, la solidaridad es un hermoso cliché que sirve para tomarse fotos y publicarlas en las redes. 

¡Basta de discursos hipócritas que exigen derechos humanos al norte y los niegan al sur!

Arjona tenía razón, “si el norte fuera el sur, sería la misma tontería…”

Obituario: Balacearon la casa del cardenal Norberto Rivera, ¿deberá algo?

lunes, 15 de octubre de 2018

#ConLosNiñosNo


El hijo menor del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, se fracturó tibia y peroné en un accidente, ya en rehabilitación, publicaron un texto titulado Hijo de AMLO, recargado… y motorizado. Como era de esperarse, La doctora Beatriz Gutiérrez Müller, madre del menor, expresó su inconformidad… Y la guerra comenzó…

Estamos de acuerdo, el debate político no puede, ni debe involucrar a niños y niñas y, mucho menos, afectarles en su dignidad. Ellos no decidieron ser parte de la vida política, lo decidieron sus padres. Ajá, por eso, mi abuela, sabía y de cabecita blanca, decía que “cuando lo publicas, se vuelve público”. También decía que “todos coludos o todos rabones” … 

Entonces ¿Los hijos de Felipe Calderón eran diferentes? ¿Y mi Mateo, hijo de Ricardo Anaya? Sí, a esos sí los podemos pasar a perjudicar. ¿Los del presidente Peña? Sí, esos también. Pero ¿y los de López Obrador y doña Betty? ¡No! #ConLosNiñosNO. Otra vez, como siempre, ese asombroso doble criterio de aquellos que nunca gritan hasta que se trata de ellos. La premisa debería ser ¡nunca con los niños de nadie!

Porque la petición es justa, pero no escuché a la señora levantar la voz cuando se trataba de Mateo. Cuando un periódico hizo un reportaje y hasta dio el nombre de la escuela donde estudiaban los hijos de Ricardo Anaya. En ese entonces no vi a los del #ConLosNiñosNo indignados pidiendo que bajaran la nota.

Hubiera sido de mucha ayuda. Las hijas del –todavía- presidente Peña también fueron objeto de burlas, bromas, guasas y chacotas, pero cuando empezó el sexenio, todas eran menores de edad. Nadie dijo nada. Lo mismo pasó con los hijos de Felipe Calderón.

Así pues, condenemos el uso de la imagen contra todos los niños, el uso que se ha hecho de los niños y niñas, hijos de otros políticos y funcionarios, no sólo el de AMLO, eso ayudará a que la indignación no sea selectiva.

Por favor, al hijo de Andrés no, a él sí déjenlo fuera. #ConLosNiñosNo

Obituario: Dice Ildefonso Guajardo que “los pobres no comen gasolina”… Sin palabras.