lunes, 31 de mayo de 2010

Otra vez Javier Aguirre...


Yo no hubiera querido, pero el Vasco insiste en ser tema en este blog...

Ayer por la noche se dio a conocer el spot de lanzamiento de la campaña "Iniciativa México", que trata de ensalzar muchos de los valores que nos faltan a los mexicanos como sociedad. Y la imagen de dicha misión es, precisamente, el incongruente entrenador de la selección mexicana de fútbol.

Durante el anuncio el director técnico, con algunos monumentos históricos como escenografía dice: "Soy Javier Aguirre y amo a México..." ¡Já! Sin embargo vive entre España y Miami. Además, según sus propias palabras, y para que nos quede claro, a este país que tanto ama no piensa regresar. ¡Qué lástima, lo vamos a extrañar, un líder como él siempre hace falta!

También dice frases como las siguientes, que, por cierto, son maravillosas, juzgue usted: “En 1810 sonaba imposible que México fuera un país independiente, y lo es, en 1910 parecía imposible que México llegara a ser un país democrático, y lo es…” ¿O sea cómo?

“...Para decidir si queremos ser el país destinado al fracaso o a construir el destino anhelado...” ¡Maestro! Simplemente magistral.

“Es hora de hacer historia, de volver a soñar y conseguirlo..." ¿A qué se referirá exactamente? De plano ahí sí no entendí.
El discurso suena retebonito. El que le escribió todo esto a Aguirre debe sentirse orgulloso, es un mexicano de cepa, de esos que enaltecen al país. El momento en el que se lo presentó al cliente debió ser sumamente emotivo. Las lágrimas debieron rodar por las mejillas de todos los que estuvieron en esa junta. Al final alguien dijo "va" y seguro hubo aplausos. Bien por la publicidad mexicana. Los creativos de las agencias son tan enormemente brillantes que sólo ellos se entienden.

Bueno, al señor Aguirre ahí le dejo mi desprecio, yo que tanto lo adoraba.
Y a ustedes queridos lectores, les dejo el spot en cuestión para que me digan qué opinión les merece don Javier.

P.D. Sigo apoyando la campaña "haz goles, no sandwich".

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viernes, 28 de mayo de 2010

Como canica

Últimamente la nostalgia nos inunda, todos los días llegan correos electrónicos recordándonos aquéllas épocas, la moda retro es lo de hoy, la música de entonces sigue sonando y las series y programas aún tienen éxito.

No sé si los niños de antes -qué raro suena eso- teníamos más imaginación o menos recursos o, simplemente, como solemos decir para evitar polémicas, "eran otros tiempos". Los juegos que jugábamos no tienen nada qué ver con los juegos que entretienen a nuestros hijos.

Las canicas, por ejemplo, son un juego que dudo mucho pueda entretener a los niños de hoy. ¡Y a nosotros nos hipnotizaban con ellas! Pasar toda la tarde tirado en el suelo -en la tierra, de preferencia- era un verdadero festín. Esas cuentitas de vidrio tenían un poder superior al de cualquier grito de una mamá desesperada por mandar a su hijo a las tortillas.

Las canicas, por supuesto, tenían su lenguaje, sus códigos. A ver a qué viene a su mente con palabras como: "altas", "ahogado", "cascar", "limpias", "mano negra", "movidas pelas", "pelas", "pinta tu raya", "safín zafado siempre es perdonado", "tirar de uñita o de huesito", "tiro o tirito", "chiras pelas", "cortadas pelas", "atrás de tu raya", "tener las vidas", "ahogado mueres", "muerto revive", "engüis o enchus" y muchas otras que enriquecían tan hermoso juego…

La verdad que extraño las canicas. Y también extraño el bote pateado, las coleadas, los quemados, el yoyo, el trompo, el burro tamalado, el burro 16, los hoyos y tantos otros juegos que ayudaron a que mi infancia fuera sumamente feliz.

¿Y tú qué extrañas de ese tiempo?

P.D. Yo sé que la abejita de la ilustración es demasiado, pero recuerden que estamos hablando de niños.

martes, 25 de mayo de 2010

De música ligera...


El 15 de mayo Caracas fue honrada con el último concierto de la gira "Fuerza Natural" de Gustavo Adrián Cerati Clark. El estadio de fútbol de la Universidad Simón Bolívar se llenó de fans. Todos dicen que “fue el mejor concierto de su vida”. Los caraqueños tuvieron el gusto de encontrarse con un Gustavo cercano, muy simpático, que fumó mucho durante el recital y que dio lo mejor de sí, a pesar de haber estado la noche antes de fiesta hasta las tres de la mañana.

Pero la noche de ese sábado cambiaría para siempre la vida del cantautor bonaerense. En el camerino, Cerati se desmayó y quedó inconsciente por veinte minutos, inmediatamente sus acompañantes lo llevaron al Centro Médico Docente La Trinidad para que lo atendieran. Durante un par de días se manejó la información de que Cerati había sufrido una descompensación debido a una subida de presión, causada por estrés y agotamiento. Pero nadie se comió ese cuento y se filtraron en los medios mensajes que decían que había sufrido un accidente cerebrovascular.

El martes 18, la salud del músico se complicó, lo entubaron y le diagnosticaron un edema cerebral. En horas de la tarde, fue sometido a una operación para drenar la presión de su cerebro. Los fans caraqueños se congregaron en la Plaza Alfredo Sadel para hacer una vigilia por la salud del ídolo. En su natal Argentina y en todo el mundo, los mensajes de solidaridad y las oraciones no se hicieron esperar.

Pero el primer parte oficial lo dieron el miércoles 19: Cerati estaba en terapia intensiva y se debían esperar 72 horas para ver la evolución. A partir de ese momento, estaba en condiciones críticas y bajo un coma inducido. Esta situación de salud se mantuvo hasta el viernes 21, cuando los médicos anunciaron una leve mejoría en su estado.

El cantante fue sacado del coma inducido ese viernes y se mantiene sedado. El equipo médico que lo atiende inició el proceso de rehabilitación muscular asistida y aseguró que si el paciente sigue mejorando podrá ser trasladado a Buenos Aires en unas dos semanas. Los expertos anuncian que todavía es muy pronto para saber las secuelas que le podrían quedar. Puede que, ahora sí, de aquel amor de música ligera nada nos libre y nada más quede.

Que si fumaba 40 cigarros diarios, que si se metió tachas durante el concierto, que si la fiesta del día anterior, que si cualquier otra cosa...

La situación es que Cerati está sentado en un crater desierto, sigue aguardando el temblor en su cuerpo, esperando que pase el sismo para que lo despierten...

domingo, 23 de mayo de 2010

Qué manera de perder…













Cuando se compite se puede perder y se puede ganar. Pero siempre hemos escuchado que hay “maneras de perder”. Y vaya que las hay.

La final del torneo Bicentenario se fue a penaltis, ahí, en algún momento Santos de Torreón tenía qué meter un disparo para coronarse campeón. Toluca en cambio, en ese mismo momento necesitaba meter tres y que los laguneros fallaran igual cantidad de tiros.

Ya lo dijo Cuco Sánchez “me re lleva la tristeza, qué desgracia, qué torpeza, qué manera de perder…” Lo dijo don Cuco y ahora se lo debe estar repitiendo Rubén Omar Romano, director técnico de los de Torreón. Porque no puede ser que Matias Vouso, jugador experimentado, en algún momento campeón goleador, ex seleccionado nacional y “delantero punzante y temible” haya tirado el penalti que le tocaba como lo tiró –desparramado a la derecha de la portería, queriéndose comer el estadio-, en fin, enorme ridículo. Toluca anotó en su turno. Y luego llegó Carlos Adrián Morales, si lo metía el campeonato se iba al norte, pero no, hizo el mismo numerito que el argentino naturalizado mexicano. Toluca volvió a anotar. Y para terminar Fernando Arce rayó en lo grotesco, le detuvieron el tiro y se acabó…

Pero Rubén Omar Romano no podía hacer nada, no dependía de él. ¡Qué frustración tan grande! En tenis se llama “triple match point”, el título estaba en su bolsa, pero el técnico no podía tirar ningún penal (por cierto, los tiraba como maestro, era un grande en ese sentido).

A Romano le aplicaron la de Don Gato –el cheque del millón de dólares roto en pedacitos-, ahora ¿con qué cara verán este trío de idiotas a Don Rubén? Lo digo porque ¡eran tres oportunidades! ¡No puede un jugador profesional tirar un penal así! Supongo que el triunfo que tenían en las manos les quemó las patas y les ganaron los nervios.

En fin, la escuela Lavolpista está más salada que Cruz Azul (que ya es decir). Yo no quería que ganara Santos, quería que ganara Romano, y nomás porque me cae muy bien, pero con esos jugadores ¿para qué quieres rivales?

Total, ya será en otra ocasión. Por lo pronto dejo aquí dos reflexiones: Esta visto que Sinha no es Zidane. Y por favor, que alguien le diga a la gente de Televisa y a la de muchos otros medios que la grandeza se mide en rating, no en títulos…

P.D. Mike: Me ganó la inmediatez, pero mañana si viene Cerati.

jueves, 20 de mayo de 2010

Cantar en serio...

Nunca fui muy fan del teatro, mucho menos de la comedia musical. Cuando fui a ver "Rent" casi me duermo. Sin embargo, hace poco más de un año, el trabajo de mi esposa hizo que tuviera la oportunidad de ver "Mentiras" ¡y qué cosa! Me emocionó muchísimo, me pareció muy bien escrita, muy bien dirigida, muy bien actuada y mejor cantada. Pero sobre todo ese talento en escena sobresalía, por mucho, Natalia Sosa. ¡Eso es cantar, interpretar, transmitir, emocionar! Natalia canta pero en serio. Siempre he admirado a la gente que canta, pero a la que canta de a de veras. Además de cantar, en la comedia musical hay qué actuar y bailar, nada simple.

Natalia tiene una carrera muy importante detrás. Fue corista de cantantes como Mijares, Cristian, Camila, Guadalupe Pineda, Alejandra Guzmán, entre otros. Ganó el tercer lugar en el OTI 2000 porque le robaron el primer puesto. Ha hecho doblaje, ópera y comedias musicales como "Los productores", "Sorpresas", "Bésame mucho", "Los miserables", y otras más. Además de que produjo y protagonizó "Tic tic boom!"

Con mucho dolor en su corazón salió de "Mentiras" porque su ciclo se había cumplido. Y fue mucho mejor, porque ahora triunfa en "Timbiriche, el musical", donde es la protagonista.

La crítica es clara y contundente: "Timbiriche es también un musical donde Natalia Sosa demuestra un notable crecimiento vocal e interpretativo, con un manejo impecable en dicción y tono de las canciones que interpreta". El universal.
"Los asistentes ovacionaron de pie el musical y el desempeño de los protagonistas, sobre todo de Natalia Sosa, quien lució soberbia…". Notimex.
"…pero quien se lleva le historia y hace crecer con su voz las canciones fue Natalia Sosa, quien ha demostrado ser de lo mejor en el teatro musical". Esto.

Así que ya lo saben, dense una vuelta por el nuevo teatro Aldama y vean "Timbiriche, el musical", pero sobre todo, disfruten de la voz y el talento de Doña Natalia Sosa.

Me queda claro que Natalia es de grandes ligas, ya se lo dije alguna vez y lo reitero aquí: Nos vemos en Broadway Naty.

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viernes, 14 de mayo de 2010

Soñar no cuesta nada...


En México hay dos especies de aficionados: aquellos que creen que todo se resuelve con güevos, y los que piensan que el futbol es cuestión de mentalidad. A ambos les cuesta entender que a Sudáfrica viajan siete selecciones para ganar el Mundial, y que las demás son digno relleno. Olvidan que antes de sus premisas, el futbol es velocidad, rigor táctico, puntería, agilidad mental, dinámica colectiva, técnica individual y otros detalles de los que carecen nuestros jugadores a la hora de competir con los mejores del mundo, y por eso son presa fácil de las bobas campañas triunfalistas de las televisoras o del Récord.

La selección mexicana no está para ganar el mundial, a ganar el mundial van los de siempre, los que ya lo han ganado (salvo Uruguay que desde que se retiró Obdulio Varela no volvió a ser el mismo): Brasil, Italia, Alemania (siempre favoritos), Argentina (aunque en los últimos 20 años no ha dado una, como Cruz Azul), Inglaterra (que ganó su mundial y ya, pero siempre genera grandes expectativas) y Francia (con los galos nunca se sabe).

Así que si esto fuera una película, los mencionados líneas arriba tendrían los papeles protagónicos. Como “actores de reparto” tenemos a los que juegan bien, son vistosos, pero no ganan, no van más allá, se quedan en la orilla, no dan ese paso final (sí, exacto, también como Cruz Azul): Portugal, Holanda, España y tal vez Dinamarca. Luego vienen los extras, los que nomás salen en la película, pero su papel es totalmente irrelevante, mero relleno, nomás llenando el cuadro. Ahí está nuestra selección junto a todos los demás.

En fin, sigamos soñando. Yo, por lo pronto, soy el jugador más codiciado del mundo, todos los equipos me hacen ofertas, pero yo no doy mi brazo a torcer… Claro, en el Pro Evolution Soccer 2010, del Play Station.
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martes, 11 de mayo de 2010

Nuestros impuestos están ¿trabajando para quién?



La obligatoriedad del pago de impuestos está establecida por ley, y rige de la misma forma para todos los ciudadanos del país.
Por supuesto, además de las contribuciones nacionales también existen contribuciones a nivel local, que son aquellas que recaen sobre los ciudadanos de determinado estado o ciudad.
De este modo, el pago de impuestos es fundamental para que un país funcione, ya que constituye una de las formas principales de recaudación del Estado para el gasto público.

Se oye bien bonito ¿no?

Pero nuestro amigo Marcelo recauda recursos y los disfraza de servicios a la sociedad. Ahora, en el Distrito Federal, además de estar obligados a pagar la tenencia anualmente y la verificación vehicular semestralmente, los propietarios de automóviles de uso particular tendrán que renovar su tarjeta de circulación cada tres años. De a 220 varitos cada tarjetita. ¡Una gran ocurrencia!

Imagínense, 220 multiplicado por, digamos, tres millones de autos en esta bonita ciudad… ¡660 millones de pesos! Nada más con el pretexto de cambiar las tarjetas de circulación de todos los automóviles y transportes de la ciudad en movimiento.
¿Y a dónde se va toda esa lana? A mí me late que a la campaña política de alguien, porque no falta mucho para el 2012 y, sobre todo, porque no vemos ninguna mejora en las calles, ni en el transporte, ni en la seguridad, ni en el alumbrado público, ni en el servicio de agua, ni en el drenaje profundo, ni en un largo etcétera… Entonces ¿dónde queda todo ese dinero? Es una buena pregunta.

Entiendo la necesidad de mantener un padrón vehicular confiable, pero no a nuestras costillas. Los 220 pesos los podrían agarrar de las pistas de hielo, de las playas artificiales, de la organización los 15 años múltiples, de los eventos masivos y populacheros en el Zócalo, o, mejor aún, del pago de la eterna tenencia vehicular; al fin y al cabo es una tributación más.
¡Qué desvergüenza señor Ebrard! Eso se llama robo en despoblado. Por lo menos póngase un antifaz, sería más digno.

Y como dijo Alex Lora: “es que nuestros impuestos están trabajando y cada día hay qué pagar más”.
Por cierto, el líder del Tri también dijo: “¡Y que viva el rocanrooool!” Pero eso ahorita no tiene nada qué ver…

miércoles, 5 de mayo de 2010

La batalla del festejo...

5 de mayo de 1862, Puebla. El ejército francés invadió territorio mexicano. El general Ignacio Zaragoza y sus muchachos, heróicamente, derrotaron a los galos...
Ajá, pero eso fue sólo el principio, porque después los franceses se reorganizaron y regresaron al año siguiente, bajo las órdenes del general Forey, y nos pusieron en la madre...
Así, el 31 de mayo de 1863, ante la inminente llegada de las tropas francesas, el "gran" presidente Juárez y su gabinete abandonaron la capital. Ese mismo día el Congreso le dio al mandatario un nuevo voto de confianza, cerró sus sesiones y se disolvió. O sea que Don Benito agarró sus muñecas y salió por piernas, pero, eso sí, seguía siendo presidente.
La ocupación francesa duró hasta 1867, nos mandaron a un emperador austriaco que no tenía idea ni de cómo gobernar, ni de los mexicanos, ni de su cultura, ni de nada, pero era un romántico empedernido. Bien lindo el Max.
Luego nuestros vecinos del norte nos quitaron de encima a los europeos -claro, si alguien tiene el derecho de chingarnos son ellos ¿no?- y volvieron a poner al señor Juárez, que para entonces seguía a salto de mata.
¿A qué voy? A que en este país tenemos hambre de festejo, pero como no tenemos nada qué festejar, pues festejamos lo que sea por más mínimo que sea. Por eso el ejemplo. Celebramos la batalla de Puebla, ¡les ganamos a los franceses! Sí, pero con el triple de efectivos y en un territorio que ellos no conocían.
La historia oficial nos cuenta un cuento muy lindo, grandes héroes, grandes batallas, grandes hazañas. Y está bien, una nación debe estar forjada de esto. Los pueblos necesitan la motivación que dan esos cuentos. Aportan orgullo nacional, patriotismo, amor al país, nacionalismo, civilidad. Debe ser así.
Supongo que muchos -o tal vez todos- países en el mundo tienen una historia sesgada. ¿Se imaginan si nos contaran la historia real? ¿Los héroes que nos dieron patria y libertad de carne y hueso? ¿Hidalgo, Morelos, Zapata, Villa, Allende, Guerrero, Carranza y todos los demás tienen una cola que les pisen? ¡Pero claro, todos y cada uno! Si nada más hay qué rascarle un poquito. Pero no es mi tarea balconearlos en este espacio. Tal vez en alguna entrega más adelante.
Por lo pronto ¡feliz bicentenario!