miércoles, 27 de febrero de 2013

La vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser



Dice la desiderata: “siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú…” Y así es, en alguna ocasión, Ronaldo (el de a de veras, mi gordo) fue al Vaticano a visitar al Papa Juan Pablo II y  le regaló una camiseta autografiada. Ahí, Su Santidad le preguntó “¿en qué equipo juegas?”…

En otro momento varios rockeros, músicos muy famosos, entre los que se encontraban Eric Clapton y Jimmy Page, fueron recibidos en el palacio de Buckingham por la Reina Isabel, quien los acogió de muy buena gana, sin embargo, lo primero que les preguntó fue: “¿y ustedes a qué se dedican chicos?”

Nadie puede sentirse más allá de todo y de todos, nadie. Por muy famoso y poderoso que sea (o que se sienta).

La ahora tristemente célebre maestra Elba Esther lo hizo, se puso con Sansón a las patadas y en muchas ocasiones salió victoriosa. Le pisó los callos a Vicente Fox, a Felipe Calderón y, en su momento, al mismo PRI… Amenazante, soberbia, altanera, orgullosa y hasta petulante se volvió un dolor en los… en los… en los… Bueno, se volvió un dolor enorme para varios gobiernos. Ella era la piedra angular en las elecciones presidenciales, ella hacía y deshacía en la política social, ella tenía en las manos la educación de los millones de niños que estudian en México (¡fíjense nada más!), ella era dueña del sindicato más grande de este país, a ella le consultaban y le pedían ayuda los más poderosos, se sentía intocable y la hoja del árbol no se movía sin su voluntad…

Ya no vamos a hablar de cifras. Ya vimos todo lo que se gastaba y cómo lo hacía, ¡qué miedo!

Pero ahora la maestra está muerta, ahora debe estar pensado en la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser. Ayer pasó la noche en Santa Martha y se desmayó dos veces, dice que sufre insuficiencia renal, que la tienen qué operar, que está muy enferma…

Y hoy, en la rejilla de prácticas no quedó ni el polvo de aquellos lodos. Hace apenas unos días, en su cumpleaños, decía que no se iba, no se iba y que le hicieran como quisieran... Hoy aquella mirada retadora y desafiante se transformó en una contemplación timorata y miedosa. Estoy seguro que hasta diarrea le ha de haber dado…

Allá afuera, casi hay fiesta popular, una de las villanas favoritas de los mexicanos está tras las rejas… El golpe está dado y bien dado, este gobierno golpea la mesa y demuestra quién manda aquí… Esta vez, en las patadas, ganó Sansón.

Obituario: Hace 25 años, en octubre del ‘88 allá en Tampico, Joaquín Hernández Galicia le dijo a Don Miguel de la Madrid: “Si se hunde Pemex se hunde usted”. El entonces presidente sólo sonrió tímidamente… Ya sabemos lo que pasó el 10 de enero del año siguiente.

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