jueves, 15 de marzo de 2012

Ni a cuál irle

Faltan unos días para que se termine la inexplicable “veda” electoral que impuso el IFE a los candidatos a la presidencia de la república. Después de entonces arrancará formalmente la contienda y se podrán despedazar entre ellos.

Y digo “entre ellos” porque en estos tiempos de prohibición nuestros brillantes candidatos se han dedicado a despedazarse ellos mismos. Si siguen así no falta mucho para que alguno de ellos se suicide, claro, políticamente hablando…

Vamos viendo:

La abanderada del PAN se encargó de llenar un estadio para vaciarlo antes de tomar protesta. O sea ¿cómo? Ni el Cruz Azul es capaz de hacer tal cosa. El que el respetable desalojara el Azul en pleno discurso de la candidata presidencial fue una reacción natural a las condiciones climáticas y a las cuatro horas de estar esperando algo que, seguro, no tenían ni tantitas ganas de ver, pero el acarreo es el acarreo ¿no?

El candidato priísta no se queda atrás (aunque todavía va muy adelante). Está claro que no goza de  una agudeza mental muy vasta que digamos. Y que nomás no se sale del script, y que si se sale se mete en problemas. Flaquea cuando carece de guión, cuando tiene que improvisar,  y cuando no tiene el teleprompter consigo. El que un político sea muy culto, leído y estudiado no es garantía de que sea un buen político, pero el que sea ignorante es casi garantía de que será un mal gobernante (¿no Fox?).

Ciertamente, uno como ser humano se puede equivocar, sin duda todos cometemos errores, pero estamos viendo que Peña Nieto es un tigre de papel sin el cobijo de un guión o de un equipo de personas que le digan qué decir.

También es indiscutible que todo lo que haga, diga e intente será usado en su contra. Es el enemigo a vencer, va muy arriba, pero no debe sentirse en la silla hasta que se siente.

Luego viene el rayito de esperanza, el mesías de la repúbloica amorosa. ¿Qué puedo decir? Que entre él y Héctor Bonilla se han encargado de desencantar a los que un día estuvieron hechizados con el discurso sobre las clases sociales, los ricos, la preferencia por los pobres y un nuevo proyecto de nación.  Un rollo muy desgastado, nada nuevo…

Y hasta atrás viene Gabriel Quadri… Perdón, ¿quién?

Ni a quién irle, ya lo dijo Javier Aguirre: “Estamos jodidios”. Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de la partidocracia…

Obituario: Hace 40 años se estrenó “El padrino”… Extraordinario filme. Una oferta que nadie pudo rechazar.

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