martes, 9 de septiembre de 2014

Tu pirata soy yo




 La izquierda (si es que existe) sigue cayéndose a pedacitos. A Andrés Manuel López Obrador se le ocurrió decir que el PRD, como el PAN y el PRI, "están acostumbrados al fraude electoral" a comprar votos, traficar con la pobreza de la gente y entregar despensas, que elige a sus dirigentes de manera fraudulenta, que todos son muy feos, que son malos de Malolandia y que él es bombero y los moja.

¿No se habrá mordido la lengua el tabasqueño? Ya no se acuerda que lleva dos contiendas presidenciales y una (esa sí exitosa) por la jefatura de gobierno cobijado por el sol azteca. Ahí también, sin duda, hubo acarreados, despensas, votos comprados, cochupos, mapaches y mugre al por mayor. Pero todo ese polvo se olvida y se avienta debajo de la alfombra. Ahorita lo importante es subirse al coche de una elección que no es la suya, agarrarse de mosca y aventar popó para todos lados, a ver quién se engancha. En algún lado picará el anzuelo y así nos ponemos de nuevo en el escenario político, que buena falta nos hace ¿no?

Y por ahí, nadando en el mar de la politiquería nacional, mi Chucho Zambrano agarró el ganchito, se lo tragó completito, salió al paso e inmediatamente le reviró cuestionando si también su candidatura presidencial en 2012 fue "resultado de un fraude". Y para amolarla de acabar también le mandó decir a Don Andrés que "es un pirata político que busca construir su futuro a partir de la derrota del partido que tanto tiempo lo cobijó".

Ajá, se enganchó Jesusito, está que saca chispas, muy enojado. No puede soportar que alguien que decidió separarse del los amarillos y hacer su propio partido siga siendo una piedrita en su zapato izquierdo.

Pero él tiene la culpa, no debería ni contestarle, ¿para qué? Las acciones que denuncia López Obrador son exactamente las mismas por las que se salió del PRI. Y son las mismas que realizan todos los partidos habidos y por haber. Y son las mismas que han realizado siempre. Y son las mismas que seguirán realizando por los siglos de los siglos (amén).

Así que mi querido Chucho, mejor aplica la máxima aquella tan mundialmente famosa que reza que "a gritos de puerco, oídos de matancero". Ya lo dijo Juan Gabriel en su disco "Todo", de 1983, track 1: "No vale la pena".

Obituario: Borrachos conduciendo el metro... ¡Lindísimo, florido, picante y folclórica aventura! Y por solamente cinco pesos.


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