martes, 7 de julio de 2015

Preocupaciones



Estamos sumamente preocupados por cómo diablos va a resolver Miguel Herrera el complicado crucigrama que le representa ganar la Copa Oro… ¿Va a jugar con línea de cinco o solamente utilizará cuatro defensores? ¿Vela y Gio van a acompañar a Oribe? ¿Al Chicharito ya no le duele su hombro? ¿El Chuletita estará a nivel? 

La televisión y los medios nos siguen educando. O al menos eso es lo que ellos creen. El bombardeo mediático con misiles vestidos de futbolistas es impresionante. Además raya en lo ridículo. La cobertura total, el seguimiento puntual, el programa especial, el invitado estrella, el estudio nuevo, la tecnología de punta y un par de niñas buenísimas ataviadas con muy escasa tela. Claro, ellas no tienen ni el balón por lo redondo, pero ¿a quién le importa? Si son unos bizcochos. Todo avienta sus energías a que el mexicano voltée hacia allá. La cultura de la evasión es necesaria, sin duda, pero no abusen. Como si la selección mexicana de futbol diera para tanto –bueno, en ganancias económicas sí da, y un dineral−.

Y estamos atentos a todo lo que tenga que ver con nuestros flamantes seleccionados. A qué hora llegaron, qué desayunaron, a qué hora entrenaron, qué ejercicios hicieron, cómo duermen, a qué juegan entre ellos, qué talla es la casaca de Guardado, de qué número calza el Maza y porqué los rizos de Paco Memo son tan hermosos.

En un país como el nuestro las preocupaciones son otras, vivimos preocupados por la seguridad, la salud, la educación y la economía. Vivimos inquietos por saber qué diablos vamos a hacer en el futuro, ¿de qué vamos a vivir? ¿Qué vamos a comer? ¿De dónde van a salir los útiles del ciclo que viene?

Pero eso no es relevante, lo verdaderamente importante es saber si mi Piojo llega a Rusia o no. Eso sí es de vida o muerte, lo demás son pequeñeces.

Obituario: Se fue Jacobo... Un valiente, honesto y fiel soldado del soldado del PRI.

No hay comentarios:

Publicar un comentario